6. Aquí estoy. He venido porque me llamaste. Tus lágrimas, los suspiros de tu alma, tu humildad y la contrición del corazón me han conmovido y llevado a ti.
7. Yo respondí: Señor, te he llamado y he deseado gozarte. Estoy dispuesto a menospreciar todas las cosas por tu amor.
Y, para que yo pudiera buscarte, tú antes me despertaste. Bendito seas, Señor, por haber concedido a tu siervo este beneficio, movido solamente por tu infinita misericordia.
7. Yo respondí: Señor, te he llamado y he deseado gozarte. Estoy dispuesto a menospreciar todas las cosas por tu amor.
Y, para que yo pudiera buscarte, tú antes me despertaste. Bendito seas, Señor, por haber concedido a tu siervo este beneficio, movido solamente por tu infinita misericordia.