Oración para obtener la purificación del corazón y la sabiduría celestial.
4. Fortaléceme, Señor, con la gracia del Espíritu Santo. Dame energía para robustecerme y para desocupar mi corazón de todo cuidado inútil y de toda concoja, para no dejarme llevar por tantos deseos de cosas viles o valiosas y para que las mire todas como transitorias y a mí mismo como también un transeúnte como ellas.
Efectivamente, nada hay permanente bajo el sol aquí todo es vanidad y aflicción de espíritu (Ecl. 1, 14). ¡Cuán sabio es aquel que así razona!
4. Fortaléceme, Señor, con la gracia del Espíritu Santo. Dame energía para robustecerme y para desocupar mi corazón de todo cuidado inútil y de toda concoja, para no dejarme llevar por tantos deseos de cosas viles o valiosas y para que las mire todas como transitorias y a mí mismo como también un transeúnte como ellas.
Efectivamente, nada hay permanente bajo el sol aquí todo es vanidad y aflicción de espíritu (Ecl. 1, 14). ¡Cuán sabio es aquel que así razona!