Todo esto tú lo haces generosamente con tus amigos, para que conozcan verdaderamente y experimenten palpablemente cuán débiles son en sí mismos, y cuánta bondad y gracia alcanzan de tu misericordia. Ya que ellos, por naturaleza, son fríos, duros y faltos de devoción y sólo por ti pueden transformarse en fervientes, blandos y devotos.
¿Quién, habiéndose acercado humildemente a la fuente misma de la dulzura, no ha sacado siquiera un poco de esa dulzura? ¿Quién, habiéndose arrimado a un gran fuego, no se ha calentado siquiera un poco? Y tú eres la fuente siempre llena y desbordante; eres el fuego siempre ardiente y que nunca se extinguirá.
¿Quién, habiéndose acercado humildemente a la fuente misma de la dulzura, no ha sacado siquiera un poco de esa dulzura? ¿Quién, habiéndose arrimado a un gran fuego, no se ha calentado siquiera un poco? Y tú eres la fuente siempre llena y desbordante; eres el fuego siempre ardiente y que nunca se extinguirá.