Oración para pedir la gracia de la devoción
6. Señor y Dios mío, tú eres todo mi bien. ¿Quién soy yo para que me atreva a hablarte?
Yo soy un siervo tuyo muy pobre y muy pequeño, un miserable gusanito, mucho más necesitado y despreciable de lo que yo sé y puedo decir.
Acuérdate de tus misericordias (Sal. 24, 6) y llena mi corazón de tu gracia, ya que no quieres que sean inútiles tus obras.
7. ¿Cómo podré sostenerme en esta miserable vida si no me conforta tu misericordia y tu gracia?