martes, 10 de junio de 2014

Junio 11

        2. Pero, ¿qué hay de exagerado que tú, polvo y nada, te sujetes a un hombre, por amor a Dios, cuando yo, Todopoderoso y Altísimo, que creé todas las cosas de la nada, humildemente me sometí al hombre por tí? Me hice el más insignificante y el más pequeño de todos para que tú, con mi anonadamiento, vencieras tu soberbia.
      Polvo, aprende a obedecer. Tierra y barro, aprende a humillarte y a ponerte bajo los pies de todos. Aprende a quebrantar tus inclinaciones y a someterte en toda circunstancia.

Junio 10

CAPÍTULO 13

EL SUBDITO HUMILDE OBEDECE COMO CRISTO

       1. Hijo, el que procura sustraerse a la obediencia, por su propia iniciativa se aparta de la gracia, y el que codicia disfrutar de cosas personales, pierde el gusto de las que posee en común con los demás.
      El que no se sujeta espontáneamente y de buena gana al superior, da señales de no tener todavía domada su naturaleza y manifiesta que aún se resiste y murmura. Aprende, por lo tanto, a someterte prontamente a tu superior si aspiras a tener sujeto tu temperamento.

domingo, 8 de junio de 2014

Junio 9

       Pero tú, hijo, no te vayas tras tus pasiones, y refrena tus deseos (Ecl. 18, 30). Pon tus delicias en el Señor y él te dará lo que anhela tu corazón (Sal. 36, 4).
     5. Si quieres tener verdadero gozo y ser consolado por mí en abundancia, deberás poner tu felicidad en el desprecio de todas las cosas del mundo y en cortar de ti todo deleite enfermizo. Sólo de esta manera gozarás de abundantes consuelos.

Junio 8

       ¿Crees tú que nada o poco sufren los hombres del mundo? No lo creas, aunque se trate de aquellos que viven en las mayores comodidades.
     3. Tu dirás que tienen una vida regalada, que se dan todos los gustos y que, por esto, muy poco deben pesarles los sufrimientos.
     4. Aunque esto fuera así, que tengan cuanto deseen, ¿por cuánto tiempo les durará? Mira que los ricos de este mundo se desvanecerán como el humo (Sal. 36, 20) y no habrá recuerdo de los goces pasados.

sábado, 7 de junio de 2014

Junio 7

CAPÍTULO 12
 
COMO ADQUIRIR LA PACIENCIA Y LUCHAR CONTRA LAS PASIONES
 
       1. Señor mío y Dios mío, veo que la paciencia me es muy necesaria porque en esta vida hay muchas contrariedades. En efecto, de cualquier manera ordene yo mis cosas para vivir en paz, mi vida no puede estar sin guerra y sin dolor.
       2. Así es, hijo. Pero no quiero que busques una paz que carezca de tentaciones o no experimente contrariedades. Deseo que pienses que has hallado el camino de la paz aun cuando fueras oprimido por muchas tribulaciones y por múltiples angustias. Si afirmas que no puedes soportar tantas pruebas, ¿cómo podrás aguantar el fuego del Purgatorio?
De dos males siempre se debe escoger el menor. Por eso, para poder escapar de los tormentos eternos, procura sufrir por Dios y con resignación los males presentes.