CAPÍTULO 24
EVITAR LA CURIOSIDAD
DE INVESTIGAR LA VIDA AJENA
1. Hijo, no seas curioso ni tengas preocupaciones inútiles. ¿Qué te importa esto o aquello? Tú sígueme (Jn. 21, 22). ¿A tí que te interesa que aquel sea de una u otra manera, o que éste obre o hable de un modo un otro? Tú no debes responder por los demás, sino dar cuenta de ti mismo. ¿Por qué te complicas la vida, entonces?