Si vas en busca de esto o de aquello y quieres estar aquí o allá para tu mayor comodidad o para alcanzar una mayor satisfacción, nunca tendrás serenidad ni estarás libre de inquietudes porque en todas las cosas hay defectos y en cada lugar existen contratiempos.
3. No sirve, por lo tanto, la posesión de cosas exteriores, sino el saberlas despreciar y desarraigar de nuestro corazón. Todo lo anterior no lo debes entender sólo en relación a las riquezas y a las propiedades, sino también con respecto a la ambición de los honores y al deseo de vanas alabanzas, cosas todas que terminan juntamente con el mundo.
3. No sirve, por lo tanto, la posesión de cosas exteriores, sino el saberlas despreciar y desarraigar de nuestro corazón. Todo lo anterior no lo debes entender sólo en relación a las riquezas y a las propiedades, sino también con respecto a la ambición de los honores y al deseo de vanas alabanzas, cosas todas que terminan juntamente con el mundo.