2. Señor, ¿qué he realizado yo para merecer algún consuelo celestial? No recuerdo haber efectuado nada de bueno, sino que he sido siempre inclinado a los vicios y tardo en enmendarme.
Esta es la verdad y no la puedo negar. Si afirmara otra cosa tú te pondrías en contra de mí y ya no habría nadie que me pudiera defender.
Esta es la verdad y no la puedo negar. Si afirmara otra cosa tú te pondrías en contra de mí y ya no habría nadie que me pudiera defender.