CAPÍTULO 10
ABSTENERSE
DE LAS CONVERSACIONES INÚTILES
1. En lo
posible, no te metas en el bullicio de los hombres, porque la práctica de los
asuntos mundanos, aunque se haga con pureza de intención, ocasiona mucho mal y
muy pronto la vanidad nos arrastra y nos esclaviza. ¡Cuántas veces hubiera
preferido callar y no haber estado entre la gente!