5. las prácticas religiosas personales no deben hacerse de modo llamativo, porque en privado se cumplen con mayor fruto. De toda manera no seas perezoso para las obligaciones comunes y solícito para las particulares, sino que, cumplido íntegra y fielmente lo debido y encomendado, si te sobra tiempo, volverás a ti mismo según cómo te lo pida tu devoción.