4. La naturaleza se preocupa de su comodidad y calcula qué ventaja les puede sacar a los demás. La gracia, en vez, considera atentamente lo que aprovecha a muchos y no lo que es útil o conveniente a ella.
5. La naturaleza recibe gustosa los honores y las reverencias mientras que la gracia, con toda fidelidad, atribuye a Dios todo honor y toda gloria.
6. La naturaleza teme la confusión y el desprecio y la gracia se alegra de sufrir ultrajes por el nombre de Jesús (He. 5, 41).
5. La naturaleza recibe gustosa los honores y las reverencias mientras que la gracia, con toda fidelidad, atribuye a Dios todo honor y toda gloria.
6. La naturaleza teme la confusión y el desprecio y la gracia se alegra de sufrir ultrajes por el nombre de Jesús (He. 5, 41).