17. La naturaleza aspira conocer secretos y oir novedades, quiere aparecer en público y hacer experiencias, desea distinguirse y realizar cuanto le produzca aplauso y admiración. Pero la gracia no se preocupa de aprender novedades y curiosidades porque todas ellas provienen de la transformación de lo viejo, no habiendo nada, sobre esta tierra, que sea nuevo y duradero.