7. ¡Qué locura la tuya! ¿Por qué piensas que vas a vivir mucho tiempo cuando, en realidad, no tienes ni siquiera un día asegurado? Cuántos que pensaban que iban a tener una larga existencia han debido desilusionarse y fueron inesperadamente separados del cuerpo. Cuántas veces habrás oído contar que uno murió acuchillado y otro se ahogó; que éste se cayó desde una altura y se partió la cabeza y que a aquel, mientras comía, se le paró la digestión y que un tercero tuvo un infarto mientras jugaba. Que uno murió quemado, otro asesinado; que a éste lo arrebató una calamidad y aquél fue asaltado por los bandidos. La muerte, pues, es el término de todos y la vida humana pasa rápidamente como una sombra.
miércoles, 5 de marzo de 2014
martes, 4 de marzo de 2014
Marzo 4
Ahora es el tiempo muy valioso; ahora es el tiempo propicio, ahora es el día de la salvación (2 Cor. 6, 2). Pero...¡Qué lástima! ¿Por qué no lo aprovechas mejor acumulando méritos para vivir eternamente? Llegará el momento en el cual pedirás siquiera un día o una hora para enmendarte y no sé si te será concedido.
lunes, 3 de marzo de 2014
Marzo 3
4. Cuán sabio y prudente es el
hombre que durante la vida se esfuerza en ser como quisiera lo hallara la
muerte. Una gran confianza de morir bien la darán: el total desprecio del
mundo, el vivo anhelo de progresar en las virtudes, el amor al sacrificio, el
fervor en la penitencia, la prontitud en la obediencia, la abnegación de sí
mismo y el soportar cualquier adversidad por amor a Cristo.
domingo, 2 de marzo de 2014
Marzo 2
2. ¿Qué aprovecha vivir mucho cuando nos reformamos tan poco? Sí, una larga vida no siempre enmienda, por lo contrario, a veces aumenta las culpas. ¡Ojalá hubiéramos transcurrido bien, aunque fuera un solo día en este mundo! Muchos llevan la cuenta de los años de su conversión, pero, a menudo, es muy pobre el fruto de la enmendación. El morir es, ciertamente, algo que asusta, pero, es más peligroso, a veces, el mucho vivir.
sábado, 1 de marzo de 2014
Marzo 1
CAPÍTULO 23
LA MEDITACIÓN DE LA MUERTE
1. Muy pronto llegará para ti la muerte. Considera, por lo tanto, tu estado actual. Porque hoy el hombre existe y mañana desaparece; y cuando se pierde de vista, muy pronto se esfuma también el recuerdo.
¡Qué locura y dureza la del corazón humano que sólo piensa en lo presente sin cuidarse del futuro! En todos tus actos y pensamientos deberías conducirte como si hoy hubieras de morir. Si tuvieras la conciencia limpia no le temerías mucho a la muerte.
Mejor sería que evitaras el pecado que ahuyentar a la muerte. Si hoy no estás preparado, ¿cómo lo estarás mañana? El mañana es incierto. ¿Cómo sabes si tendrás un mañana?
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