lunes, 31 de marzo de 2014

Marzo 31

       ¿Dónde estás cuando no estás contigo? Y cuando hubieras andado por todas partes, ¿qué ganaste si te olvidaste de ti? Si deseas tener paz y verdadera unión, conviene que lo pospongas todo para mirarte sólo a ti.
       3. Adelantarás mucho si te conservas libre de toda solicitud material. Y mucho perderás si te domina algún asunto temporal.

sábado, 29 de marzo de 2014

Marzo 30

CAPÍTULO 5

EXAMEN DE SÍ MISMO


       1. No debemos confiar mucho en nuestras fuerzas porque a menudo nos faltan la gracia y el recto discernimiento. Tenemos poca luz en nosotros y pronto la perdemos por descuido. Y muchas veces no advertimos lo ciegos que somos en nuestro espíritu.
       Con frecuencia obramos mal y nos disculpamos peor. A veces nos mueve la pasión y pensamos que es fervor. Reprendemos las pequeñas faltas en los otros y pasamos por alto las nuestras, mucho mayores.

Marzo 29

       Según sea cada uno por dentro, así juzgará las cosas exteriores. Si en el mundo existe alegría, la poseerá ciertamente el hombre de corazón puro. Y si en algún lugar hay tribulación y angustia, más que nadie lo experimenta la mala conciencia.
       Como el hierro, puesto al fuego, pierde la herrumbre y se vuelve todo candente, así el hombre que se da todo a Dios se despoja de la tibieza y se transforma en un ser nuevo.

viernes, 28 de marzo de 2014

Marzo 28

CAPÍTULO 4

PUREZA DE CORAZÓN Y RECTA INTENCIÓN

       1. Dos son las alas que permiten al hombre elevarse por encima de las cosas: la sencillez y la pureza de corazón. La sencillez debe estar en la intención y la pureza en el afecto. La sencillez mira a Dios, la pureza lo alcanza y goza.
       Ninguna buena obra te será difícil si, en tu interior, estás libre de todo afecto desordenado. Y gozarás de libertad de alma si sólo te propones buscar el beneplácito divino y el provecho del prójimo y no deseas otra cosa.

jueves, 27 de marzo de 2014

Marzo 27

        Mira cuan lejos estás todavía de la verdadera caridad y humildad. Quien las posee sólo se irrita y enoja contra sí mismo y no contra el prójimo. No es mucho mérito convivir con los buenos y con los mansos, ya que esto place a todos y a todos nos gusta vivir en armonía y amar más a los que piensan como nosotros.
      Pero tolerar pacíficamente a los malos, a los indisciplinados, a los que se complacen en contradecirnos, es una gracia grande, una hazaña no común y una obra varonil.