3. ¡Oh poderosísimo Dios de Israel y amigo defensor de las almas fieles! Mira la fatiga y el sufrimiento de tu siervo y asístele en todas las obras que lleve a cabo. Fortaléceme con vigor celestial para que no me dominen el hombre viejo ni la carne miserable, no sometida plenamente al espíritu, y otórgame la gracia de luchar contra ella mientras viva en este mundo.
sábado, 28 de junio de 2014
Junio 28
CAPÍTULO 20
RECONOCER NUESTRA DEBILIDAD
Y LAS MISERIAS DE LA VIDA
Y LAS MISERIAS DE LA VIDA
1. Contra mí mismo confesaré mi iniquidad (Sal. 31, 5) y a ti, Señor confesaré mi debilidad. Con frecuencia me abato y me entristezco por una pequeñez. Me propongo pelear con firmeza, pero, al sobrevenir una pequeña instigación, experimento una terrible angustia. Algunas veces hasta de las cosas más insignificantes nacen en mí graves tentaciones. Y cuando, por no sentirlas, me considero de alguna manera seguro, me encuentro casi derribado por el soplo más leve de contrariedad.
viernes, 27 de junio de 2014
Junio 27
4. Si quieres alcanzar la victoria, prepárate para la batalla. sin combatir, no podrás llegar a la corona de la paciencia. Si no quieres padecer, rehúsa ser coronado. Si, en vez, deseas ser coronado, pelea con valor y sufre con paciencia.
Sin trabajo no se llega a al descanso, sin luchar ni sin luchar se consigue la victoria.
Sin trabajo no se llega a al descanso, sin luchar ni sin luchar se consigue la victoria.
jueves, 26 de junio de 2014
Junio 26
3. Verdadero paciente no es aquel que quiere sufrir sólo lo que él quiere y de las personas que quiere. El verdadero paciente no mira quien le ofende, si es su superior u otra persona igual o inferior; si es hombre bueno o santo, indigno o perverso. Sino que recibe con indiferencia e igualdad de ánimo de cualquier persona, y todas las veces que se le presenta, todo tipo de contrariedad como si proviniera de la mano de Dios y todo lo acepta con gratitud y como una ocasión para aumentar sus méritos.
Nada de lo que se ha sufrido por Dios, por pequeño que haya sido, quedará sin mérito ante su divino acatamiento.
Nada de lo que se ha sufrido por Dios, por pequeño que haya sido, quedará sin mérito ante su divino acatamiento.
miércoles, 25 de junio de 2014
Junio 25
2. Cuanto mejor te dispongas a padecer, con tanta mayor cordura procederás y mayores méritos obtendrás, y soportarás el dolor con más facilidad si, íntima y prácticamente, te has preparado y acostumbrado a sufrirlo.
No digas: no puedo soportar tales cosas de ese hombre, no puedo aguantarlas. Me injurió gravemente y afirma de mí cosas que nunca pensé. De otro modo las toleraria con paciencia y considero que sería capaz de sobrellevarlas, pero de él no.
No digas: no puedo soportar tales cosas de ese hombre, no puedo aguantarlas. Me injurió gravemente y afirma de mí cosas que nunca pensé. De otro modo las toleraria con paciencia y considero que sería capaz de sobrellevarlas, pero de él no.
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